
3 Julio de 2026
Me entristece profundamente la devastadora noticia de la autoinmolación de Lobga Rangzen (Lobsang Palden) frente a la sede de la ONU en la ciudad de Nueva York el 2 de julio de 2026. En un mensaje de vídeo publicado horas antes, dejó claro que este sacrificio supremo lo realizaba por la causa nacional tibetana. Aunque honramos su devoción, la vida humana es preciosa y debe preservarse para servir a la lucha a largo plazo por el Tíbet. En nombre de la Administración Central Tibetana (CTA), insto encarecidamente a todos los compatriotas tibetanos a que valoren sus vidas. El genocidio que se está llevando a cabo dentro del Tíbet y la aplicación el 1 de julio de la draconiana «Ley de Unidad Étnica y Progreso» han sido lo que ha llevado a Lobga Rangzen-la a tomar esta trágica decisión. Se une así a al menos 157 tibetanos que han ofrecido sus vidas dentro del Tíbet para llamar la atención mundial sobre la brutal represión que sufren bajo el dominio chino.
Queremos expresar nuestro más sentido pésame a la familia y los amigos de Lobga Rangzen-la, así como a toda la comunidad tibetana. En nombre de la CTA y del pueblo tibetano, me comprometo solemnemente a que llevaremos en nuestros corazones el espíritu de estos sacrificios y trabajaremos sin descanso para que no sean en vano. Hago un llamamiento urgente a los tibetanos en el exilio, a los gobiernos de todo el mundo y a las instituciones internacionales de derechos humanos para que reconozcan la grave crisis que se vive en el Tíbet, se movilicen y alcen la voz en este momento crítico de nuestra historia.
Firmado:
Penpa Tsering
Sikyong
