Respaldo de todo corazón el poderoso llamamiento a la paz realizado por el Santo Padre, el Papa Leo, durante su misa de Domingo de Ramos. Su petición para deponer las armas y renunciar a la violencia resonó profundamente en mí, ya que apela a la esencia misma de lo que enseñan todas las grandes religiones.
En efecto, ya sea que miremos al cristianismo, al budismo, al islam, al hinduismo, al judaísmo o a cualquiera de las grandes tradiciones espirituales del mundo, el mensaje es fundamentalmente el mismo: amor, compasión, tolerancia y autodisciplina. La violencia no tiene un verdadero hogar en ninguna de estas enseñanzas. La historia nos ha demostrado una y otra vez que la violencia solo engendra más violencia y nunca es un fundamento duradero para la paz.
Una resolución perdurable de los conflictos, incluidos los que vemos en Oriente Medio o entre Rusia y Ucrania, debe basarse en el diálogo, la diplomacia y el respeto mutuo, abordados con el entendimiento de que, en el nivel más profundo, todos somos hermanos y hermanas.
Insto y rezo para que la violencia y los conflictos terminen pronto.
DALAI LAMA 31 de marzo de 2026
Fuente: https://www.dalailama.com/news/message

