Tibetan Review | 16 de noviembre de 2025 | Versão em português aqui
Mientras los líderes mundiales se reunían en Belém, capital del estado brasileño de Pará, en la Amazonía, para la conferencia COP 30 del 6 al 21 de noviembre, con la Amazonía como eje central, una pequeña delegación del Centro de Estocolmo para Asuntos del Sur de Asia y el Indo-Pacífico (SCSA IPA), con sede en Suecia y perteneciente al Instituto de Política de Seguridad y Desarrollo, buscaba llamar la atención sobre otro ecosistema vital que estaba siendo ignorado. Su misión era visibilizar la creciente emergencia climática en la meseta tibetana, consecuencia de la implacable militarización, el saqueo de recursos y la construcción de infraestructura a una escala innecesaria para la región, impulsada por China.
El equipo participó en la 30ª sesión de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de 2025 (CMNUCC COP 30), seguida de diálogos de alto nivel en Río de Janeiro, para destacar uno de los puntos críticos ecológicos más desatendidos del mundo y la crisis climática que se agrava rápidamente en el Tíbet y la región del Himalaya, informó la agencia de noticias IANS el 14 de noviembre.
El equipo ha señalado que los temas centrales de la COP30 —la preservación de la Amazonía, los derechos ambientales de los pueblos indígenas y el desarrollo sostenible— captaron, con razón, la atención mundial. Sin embargo, el equipo de SCSA-IPA indicó en un comunicado que otro ecosistema de importancia planetaria, el Tíbet, sigue estando notablemente subrepresentado en el discurso climático internacional.
“La meseta tibetana se está calentando casi tres veces más rápido que el resto del mundo, lo que provoca un rápido retroceso de los glaciares, la degradación del permafrost y la desestabilización de los principales sistemas fluviales”, señala el comunicado.
El informe señala que, en reuniones con climatólogos, especialistas en derechos indígenas e investigadores ambientales en Belém, Panda enfatizó que las consecuencias del deterioro ambiental del Tíbet se extendían mucho más allá de las fronteras de la República Popular China.
La meseta tibetana alimenta diez importantes sistemas fluviales que sustentan a casi 2000 millones de personas en el sur y sureste de Asia. La pérdida de reservas de hielo, las alteraciones en los patrones de precipitación y la creciente escasez de agua aguas abajo podrían reconfigurar la seguridad alimentaria, la planificación energética, la vulnerabilidad ante desastres y la dinámica geopolítica de la región, según indica el comunicado.
El comunicado añadía que la crisis se ve agravada por la creciente infraestructura hidroeléctrica de Pekín, que incluye represas y proyectos de derivación a lo largo de los principales ríos transfronterizos. Además, señalaba que el nuevo proyecto de derivación de agua de Medog, propuesto por China, destacaba como una iniciativa con profundas implicaciones para los países aguas abajo, capaz de alterar el equilibrio ecológico de la cuenca del Brahmaputra y exacerbar la inseguridad regional.
Además, “la presión minera añade otra dimensión a la amenaza ecológica. La creciente extracción de litio, tierras raras, cobre y otros recursos en todo el Tíbet ha alterado los frágiles terrenos montañosos y ha contribuido a la degradación del suelo y la pérdida de hábitat. Simultáneamente, el desplazamiento forzado de las comunidades nómadas tibetanas ha debilitado los sistemas de gestión ambiental de alta montaña establecidos desde hace mucho tiempo”, señala el comunicado.
Anteriormente, en un informe publicado a principios del mes pasado, antes de la conferencia COP30, el SCSA-IPA afirmó que China había transformado la meseta tibetana, uno de los entornos más frágiles del mundo, en una zona de estrés ecológico extremo bajo su modelo estatista de expansión de infraestructuras, militarización y extracción de recursos.
El informe, titulado “¿Qué papel juega el Tíbet en la agenda de la crisis climática?”, reunió a más de 20 expertos internacionales para examinar el acelerado deterioro ecológico de la meseta tibetana y sus implicaciones de gran alcance para la seguridad hídrica de Asia, la estabilidad regional y la gobernanza climática mundial.
Traducción al español por Aloma Sellanes tibetpatrialibre.org

